Haga su parte para proteger la calidad del agua al recoger los fuegos artificiales usados
Los fuegos artificiales son una forma popular de celebrar muchas festividades. Incluso puede usar los fuegos artificiales o luces de bengala para celebrar cumpleaños, graduaciones u otros momentos importantes. El deslumbrante brillo de estas explosiones de luces y chispas de colores proviene de metales pesados, productos químicos y plásticos que son perjudiciales para los peces y para la calidad del agua. Eso no es nada para celebrar.
Le animamos a realizar celebraciones de forma segura y con alegría, pero también queremos proteger nuestra lenta y sensible cuenca del río Tualatin, la cual es un recurso vital para nuestra región. El río Tualatin proporciona agua potable, riego agrícola y oportunidades recreativas. También es el hogar de fauna nativa como castores, tortugas, salmones, tritones, garzas y más. Piense en estos animales al recoger los restos de los fuegos artificiales.
Antes de encender cualquier fuego artificial, revise el sitio web del Departamento de Bomberos del Estado de Oregon para obtener mensajes de seguridad actualizados y conocer las restricciones vigentes. Apague los fuegos artificiales usados en un recipiente con agua y deseche los restos en la basura. Después de celebrar, tómese unos minutos para limpiar los restos de la calle y de las aceras antes de que se vayan por los drenajes pluviales. Asegúrese de que todos los restos sean desechados de forma segura.
¿Qué daño pueden causar?
Los fuegos artificiales están hechos con metales pesados y productos químicos como el aluminio, magnesio, carbón, polvo de azufre y más. Esto es lo que hace que los fuegos artificiales sean de diferentes colores, mediante reacciones químicas cuando se encienden. Incluso después de que el fuego artificial se ha consumido, estos químicos y metales permanecen en los restos. Cuando se dejan en el suelo, incluso cantidades pequeñas pueden ser arrastradas a los drenajes pluviales la próxima vez que llueva. Todo lo que entre al drenaje pluvial va a un cuerpo de agua local, lo cual puede llegar a dañar la calidad del agua y la fauna que habita allí. Por ejemplo, niveles excesivos de aluminio en el agua pueden dificultar la respiración de los peces (¡sí, los peces respiran!) o incluso causarles daño en sus órganos.
Otras maneras de proteger la calidad del agua
Hay muchos otros materiales dañinos que nunca deberían entrar a los drenajes pluviales o a los drenajes de su hogar. Consulte nuestros consejos útiles sobre cómo desechar medicamentos, restos de jardín, grasa, agua de piscina y más.